Entendemos cómo es un gato: independiente, selectivo y con necesidades únicas. Por eso nuestras recetas están pensadas para respetar su instinto, su paladar y su salud, sin fórmulas complejas ni ingredientes innecesarios.
Las proteínas de origen animal son la base de todas nuestras recetas. Son esenciales para el mantenimiento muscular, la energía diaria y el equilibrio nutricional que un gato necesita por naturaleza.
No usamos azúcares añadidos, cereales innecesarios ni ingredientes de relleno que no aportan valor. Así evitamos sobrecargar su organismo y respetamos su sistema digestivo.
Añadimos taurina, vital para la salud ocular y cardíaca, y prebióticos que equilibran la flora intestinal. Juntos ayudan a reforzar su sistema inmunitario y mejorar la digestión.
Incorporamos fibras naturales que ayudan a reducir la formación de bolas de pelo. Favorecen su tránsito por el sistema digestivo y minimizan molestias.
Recetas diseñadas para adaptarse al paladar selectivo del gato. Con texturas agradables y sabores que despiertan su apetito sin forzar ni saturar.